El
Templo Romano de Évora, se encuentra en el centro histórico de la ciudad, clasificado como Patrimonio Mundial por la UNESCO. El templo tiene la categoria de Monumento Nacional por el IGESPAR. Es posiblemente el monumento más famoso
de la ciudad, así como un símbolo de la presencia romana en Lusitania.
Está situado
en el Largo Conde de Vila Flor, y flanqueado por la Catedral de Évora, el
Tribunal de la Inquisición, la Iglesia y Convento dos Lóios, la Biblioteca
Pública de Évora y el Museo.
A
pesar de que el templo romano de Évora es conocido como templo de Diana, se
sabe que la asociación con la diosa romana de la caza se originó a partir de
una leyenda creada en el siglo XVII.
Lo
más probable es que el templo fuese construido en honor al emperador Augusto,
venerado como un dios durante y después de su reinado.
El
templo fue construido en el primer siglo después de Cristo, en la plaza principal o foro de
Évora.
En
el siglo V, Évora fue invadida por los germanos siendo el
templo fue destruido. Hoy en día, sus ruinas son los únicos restos del foro
romano de la ciudad.
Las
ruinas del templo se incorporaron en una torre del castillo de Évora durante la
Edad Media. Las bases, columnas y arquitrabes quedaron incrustados en las
paredes del edificio medieval, y convertido en torre como se utilizó como carnicería desde el siglo XIV hasta 1836.
Este
uso de la estructura del templo ayudó a preservar los restos de una mayor
destrucción. Finalmente, después de 1871, las adiciones medievales fueron
retiradas, y los trabajos de restauración fueron coordinados por el arquitecto
italiano Giuseppe Cinatti.
El
templo original fue probablemente similar a la Maison Carrée de Nimes, en
Francia. El templo de Évora conserva todavía su base completa (podio), formado
por dos bloques de granito tanto regulares como irregulares. La forma de la
base es rectangular y mide 15 metros x 25 x 3,5 de altura. El lado sur de la base
utilizada para tener una escalera, ahora en ruinas.
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| Maison Carrée, Nimes. Francia. Foto: wikimedia |
El
pórtico del templo, que ya no existe, fue originalmente un hexástilo. Un total
de catorce columnas de granito aún en pie en el lado norte de la
base, muchas de las columnas todavía tienen sus capiteles de estilo corintio.
Los
capiteles y las bases de las columnas son de mármol blanco de Estremoz,
mientras que las columnas y arquitrabes están hechos de granito. Las
excavaciones recientes indican que el templo estaba rodeado por un estanque de
agua.
Las
Portas do Rodão es un magnifico monumento natural en Vila Velha de Rodão, donde
la montaña fue erosionada por el rio Tejo, formando un paso en la roca, una
garganta de unos 45 metros de ancho.
A
través de estas puertas cuyas paredes alcanzan los 170 metros de altura el rio más
importante de la Península Ibérica se adentra en Portugal.
Clasificado
como Monumento Natural das Portas do Rodão este impresionante accidente geográfico
sorprende a quienes lo visitan y está considerado como uno de los geomonumentos
más importantes de Portugal.
El
area comprendida por el geositio se encuentra en los municipios de Vila Velha
de Rodão en el distrito de Castelo Branco y en el Municipio de Nisa, distrito
de Portalegre.
As
Portas do Rodão presenta particularidades geológicas, biológicos y paisajísticos,
en una zona habitada desde antiguo como demuestran los diversos restos
arqueológicos de hábitats desde el paleolítico inferior.
También
es una zona de gran valor etnográfico debido a las particularidades de la vida
en la ribera del Tejo, donde la población utilizo el rio para su subsistencia y
transporte.
Un
lugar donde apreciar la estrecha relación de la geología con los asentamientos
humanos estudiados por la arqueología.
En una elevación sobre su margen derecha se encuentra el castillo conocido como Castelo do Rei Wamba, vigilante y defensor de la zona durante años.
El
castelo de Évora Monte, se encuentra en el concelho de Estremoz,
distrito de Évora en el Alentejo.
Su
paisaje se extiende hasta las Serras de Arrabida y Montejunto al Oeste y al
Norte la Serra de Portalegre, con la Serra da Estrela al fondo y la Serras Algarvías al Sur, disfrutándose
de un magnifico paisaje los días claros.
Las excavaciones arqueológicas realizadas, atestigüan la ocupación del lugar desde la Edad del Hierro, con continuidad en época romana.
La fortificación fue construida en el siglo XIII en uno de los puntos a mas altitud de la Serra de Ossa, a 474
metros.
Despues de la conquista de la zona por Geraldo Sem Pavor a los musulmanes durante el reinado de Afonso
Henriques. Este monarca ordenaría repoblar la zona, con escaso efecto, debido a
la desprotección del territorio.
En 1248 Afonso III le concede foral ampliando
privilegios en 1371 para atraer población, debido a su privilegiada posición sobre la via romana entre Ebora y Emerita, convirtiendose en una defensa de frontera ante las incursiones castellanas.
Las
puertas y la muralla corresponden a la campaña constructiva de Dom Dinis en 1306, cuando ordena amurallar la villa y construir el castillo.
Con
la monarquía de dom João I la posesión de las tierras pasan a mano de Nuno
Alvares Pereira, el Santo Condestável, vencedor de la Batalha de Aljubarrota.
La villa amurallada se articulaba a partir de una calle principal, y contaba con Paço de Concelho, hospital, iglesia, plaza y torre de Homenaje. Esta última se encontraba en el lugar del palacio fortaleza actual.
Los
baluartes semicirculares q jalonan la muralla fueron construidos tras el
terremoto de 1531, que destruyo la torre de homenaje y parte de la cerca, por
orden de Dom Manuel I a Jaume de Bragança, construyéndose también el actual palacio castillo, con las caracteristicas propias de la nueva poliorcética impuesta por las armas de fuego.
En 1516 Dom Manuel I renueva la carta foral de la villa.
El palácio fortificado de la Casa de Bragança presenta las características clásicas de la transición de fortificación tardomedieval a palacio renacentista.
El
palacio fortificado con cuatro torreones de tres tambores telescópicos en los que se abren cañoneras, fue diseñado
por los hermanos Diogo y Francisco de Arruda.
Su sobria decoración exterior es un sogueado típico del estilo manuelino
En
1834 aquí se encontraron los generales Saldanha y Terceira con su homólogo Lemos en la Convenção de Evoramonte, en la que acordaron la paz en la guerra civil entre liberales y absolutistas,
las conocidas como guerras liberais.
En
1855 el municipio se integró en el de Estremoz y con el paso del tiempo la población se fue desplazando al nucleo que se encuentra al pie de la colina.
Nisa es una bonita población alentejana, capital municipal,
en el distrito de Portalegre.
Tiene su origen en el reinado de dom Dinis, quien ordeno su fundación tras la destrucción de la anterior población preeminente en el entorno, Nisa-a-Velha, en el último tercio del siglo XIII, durante las luchas entre este rey y su hijo Afonso Sanches. De Nissa-a-Velha todavía se mantienen algunas ruinas a unos 3 kilómetros de la población.
La edificación del castillo fue encomendada al Gran Maestre de los Templarios, Frei Lourenço Martins entre 1290 y 1296.
Una villa tranquila, ideal para pasear por sus calles con sosiego.
Nisa todavía conserva parte de su núcleo antiguo, que
estaba protegido por un recinto amurallado del que sólo se conservan dos de las
puertas: a Porta da Vila y la Porta de Montalvão, ambas declaradas como Monumento Nacional.
Sus casas encaladas y con bordes amarillos componen una
bonita y tradicional estampa.
Nisa es una villa de gran tradición en artesania, desde alimentos como su famoso queso de oveja, a la cerámica y los bordados.
Cerca de Nisa se encuentran lugares dignos de ser visitados como las Portas do Rodão, el castillo de Amieira do Tejo, Marvão, Castelo de Vide o Crato
Web del Municipio de Nisa www.cm-nisa.pt