El
monasterio Mosteiro de Santa María da Vitória en Batalha,
conocido como Monasterio de Batalha, es una de las obras cumbres del
gótico tardío y del arte manuelino en Portugal.
Es
Patrimonio Nacional y declarada Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO.
Este
importante centro religioso fue construido durante el reinado dom Joao I, como
agradecimiento a la Virgen Maria por la victoria en la batalla
de Aljubarrota contra el rey de Castilla el día 14 de Julio de
1385.
El
monasterio fue construido en un lugar a 3 kilómetros del Campo de São
Jorge, donde se libró la batalla, en un pequeño valle formado por el
rio Lena, el sitio fue escogido con especificidad para acoger un gran
monasterio y la creación de una vila nova.
Dom
João I y los
reyes de la dinastía de Avis siempre favorecieron a la nueva
población y al monasterio, símbolo del poder real y testimonio de la protección
divina para la monarquía.
El
Monasterio de Batalha es uno de los más importantes y originales
monumentos de Europa.
Esta
batalla aseguraba su corona y la independencia de Portugal respecto a su reino
vecino.
La
obra de construcción del mosteiro duro más de 150 años. El rey otorgo la titularidad
del conjunto religioso a la orden de San Domingo, los dominicos.
El
primer arquitecto fue Afonso Domingues y su labor fue continuada por el
arquitecto irlandés David Huguet que fue quien diseñó la portada, con un
elaborado y complejo programa iconográfico.
Al entrar en la iglesia a la
derecha se encuentra la Capilla del Fundador, panteón familiar que Joao
I encargó al maestro Huguet.
La nave central de la iglesia
es una magnificencia impresionante con más de 80 metros de largo, 22 metros de
ancho y 32,5 metros de altura.
La planta es de tres naves
con bóvedas nervadas y transepto. La cabecera está compuesta por cinco capillas
poligonales.
Junto al transepto, en el
lado de poniente de la iglesia una puerta dirige hacia el Claustro Real.
En este claustro se
encuentran la sala capitular, donde se homenajea al soldado desconocido.
Fotos:
Facebook.com/TravellingPortugal
Entre los lugares más representativos de la serra da Arrabida hay uno que sorprende especialmente por su belleza, el Convento da Arrábida, en Sao Lourenço, Setubal, un conjunto de edificaciones que parecen una pequeña aldea asomándose sobre el mar.
Fue fundado por los monjes franciscanos en 1542 y ampliado durante el siglo XVII, época de la que proceden las garitas de vigilancia que bordean el lugar, destinadas a la protección de la comunidad frente a los ataques corsarios.
Actualmente pertenece a una fundación privada y por lo que no es fácil de visitar, siendo necesario reservar cita, pero su simple visión desde la carretera que bordea la costa justifica sobradamente el acercarse a este rincón de aire mediterráneo que ha servido de escenario a numerosas películas.
Desde aquí se obtienen unas magníficas panorámicas de la playa de Portinho da Arrabida.
Web para más información y concertar visitas http://www.foriente.pt/68/visitas-e-contactos.htm
El Monasterio de los Jerónimos está considerado como la 'joya' del estilo Manuelino. Este estilo es una combinación de elementos arquitectónicos góticos y renacentistas, junto a una simbología realista y naturalista, que le otorgan su singularidad.
En 1496, el rey D. Manuel I pidió al Vaticano su beneplácito para construir un gran monasterio a la entrada de Lisboa, en la margen norte del río Tajo.La obra comenzó en 1501 y remataron casi un siglo después. D. Manuel I y sus descendientes habían sido enterrados en unas tumbas de mármol en la capilla mayor de la Iglesia y las laterales del transepto.
El Monasterio de los Jerónimos substituyó la iglesia de advocación a Santa María de Belém, en la cual los miembros de la Orden de Cristo asistían a los muchos marineros que por allí pasaban.
Por este motivo, D. Manuel I eligió a los monjes de la Orden de San Jerónimo, cuyas atribuciones eran rogar por el alma del rey y dar apoyo espiritual a los que partieron de Praia do Restelo al descubrimiento de nuevas tierras.
Como fue construida sobre los bancos arenosos del río Tajo, la estructura del monasterio apenas se vio afectada por el terremoto de 1755.
En 1907 fue declarado Monumento Nacional y en 1984 clasificado “Patrimonio Cultural de la Humanidad” por la UNESCO.