El
Castelo de Arnoia se encuentra en la Vila
de Basto en el municipio de Celorico de Basto en el distrito de Vila Real.
Situado sobre una elevación en el terreno, su planta es triangular y está
formado por una muralla, un torreón junto a la puerta y la torre de homenaje.
En el patio se conservan los restos de la cisterna que suministraba agua al
castillo.
Este
castillo es un exponente de la arquitectura militar románica en la región.
Está
declarado como Monumento Nacional desde 1946 e integrado en la Rota do Románico.
La portada de la Iglesia de San Salvador de Bravaes, en el municipio de Ponte da Barca, es una de las joyas de la escultura románica de Portugal, constituyendo uno de los más importantes conjuntos iconográficos medievales del país. Esta portada, profusamente decorada presenta una curiosidad singular en su tímpano, donde aparece un Cristo Pantocrátor dentro de una mandorla, sustentada por dos acólitos.
La mandorla, es una aureola inmaterial de Cristo en Gloria, debido a esto, es un aura de luz imposible de aprehender, presentándose así una adulteración de uno de los grandes temas de la escultura románica, fruto probablemente del desconocimiento por parte del artista de su concepto y significado.
En el distrito de Braga,entre las sierras de Cabreira y Marão, en la orilla derecha del rio Tâmega, se encuentra el concelho de Cabeceiras de Basto.
Su poblamiento se remonta a épocas pre-románicas, como lo atestigua la cantidad de vestigios castreños y construcciones tumulares que allí se encontrar.
En Cabeceiras de Basto podemos visitar el monasterio de São Miguel de Refojos anterior a la fundacion de Portugal, la actual construcción tras varias reformas realizadas pertenezca a finales del XVII.
Su iglesia es de estilo barroco con una magnifica fachada y una decoración interior de talla dorada.
A nivel paisajístico cuenta con la sierra de Cabreira, en las pistas de la sierra se han realizado tramos en ediciones del Rally de Portugal.
Es una zona de bellos paisajes forestales, saltos de agua y aldeas típicas.
Guarda es una de las pocas localidades portuguesas que nació siendo ciudad. Fundada por el rey Don Sancho I en 1199, éste la hizo capital diocesana y le otorgó el estatus de ciudad.
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| Praça Velha de Guarda |
La ciudad se distribuye a lo largo de la sierra y está formada de callejuelas de trazado sinuoso y cuestas, donde predominan las casas de arquitectura noble, los monumentos más importantes se encuentran en la zona elevada de la ciudad .
La Catedral se presenta robusta en la Praça Velha. Comenzada su construcción en el siglo XIV, fue concluida dos siglos más tarde.
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| Praça Velha de Guarda |
Tiene aspecto de fortaleza, flanqueada por las dos torres del campanario, de cuerpo octogonal. En el imponente interior del templo destaca el retablo de piedra de Ançã, atribuido al escultor Joáo de Ruáo. La torre de homenaje es la única estructura que queda del castillo de la ciudad.
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| Catedral de Guarda |
En la plaza aún llama la atención un edificio de granito que se abre en tres arcos resguardados por rejas de hierro forjado y coronados por pináculos con esferas armilares. Construido en el siglo XVII, hoy alberga una Oficina de Turismo.
Es agradable pasear por las calles adyacentes a la plaza y poder apreciar el comercio tradicional , en algunas de estas calles aún se distinguen vestigios de la presencia judia, el empedrado data de la época medieval y las puertas de entrada de las casas reflejan la primitiva tipología de las viviendas.
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| Calle de Guarda |
Merece ser visitada la Casa das Chaves Bandarra, en cuyo interior encontramos un arco ojival esculpido con una enigmática decoración. Según la tradición, esta puerta era la entrada a la sinagoga de la ciudad.
Es imprescindible la visita a la Iglesia de la Misericordia, construida en el siglo XVII, del exterior destaca la trabajada cantería y del interior, la decoración barroca de época de Don Joáo V.
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| Igreja da Misericordia, Guarda |
Antes de llegar a las puertas de la ciudad, se encuentran la iglesia de Sao Vicente, el Palacio Episcopal y el antiguo Seminario.
La primera data del siglo XVII y muestra las armas episcopales en la fachada de estilo barroco. La vida de Jesucristo está representada en los dieciséis murales de azulejos de la nave.
En cuanto al Palacio, del siglo XVIII, está decorado con un nicho y dos ventanales, todo de piedra. Actualmente el Seminario alberga el Museo Regional, donde se exponen colecciones arqueológicas y etnológicas pertenecientes a la región.
La Torre dos Ferreiros, aún enmarcada por un trozo de la muralla medieval y que data del siglo XIII. Desde lo alto de la torre se disfruta de un paisaje soberbio que llega hasta la frontera con España.
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| Torre dos Ferreiros |
A la salida de la ciudad se encuentran el convento de Sao Francisco y la Capela do Mileu un templo románico con abundante decoración exterior, y que data del siglo XI, junto a la capilla hay una excavación arquelógica de una villa romana.
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| Capela de Póvoa de Mileu |
La ciudad esta dominada por la torre de homenaje del castillo que defendía la ciudad en tiempos medievales.
Fotos: Facebook.com/travellingportugal
En el pueblo de Abade de Neiva, que forma parte del municipio de Barcelos, se sitúa esta iglesia del siglo XII,un interesante exponente del estilo románico del Norte de Portugal.
La finalizacion de la iglesia románica de Abade de Neiva se data en torno al año 1152,misma fecha de la fundación de la ciudad . Esta iniciativa se debe al patrocinio de la esposa de D. Alfonso Henriques, la reina Mafalda, que deseaba levantar un monasterio,el cual nunca fue terminado, permaneciendo sólo la iglesia como fruto de este proyecto.
El abad encargado de gestionar la abadía y su patrimonio fue designado por la Casa de Bragança, de cuyos ingresos no estaba obligada a informar a la casa real portuguesa.
El templo tiene un portal en la fachada principal que consta de tres arquivoltas levemente arqueadas, descansando sobre ocho columnas sin adornos, con bellos capiteles decorados con figuras humanas (un músico que toca la viola y una bailando, entre otros) y representaciones de fauna (dos pájaros bebiendo de una taza).
La fachada se añadió, posiblemente en el siglo XIII durante el reinado del Rey Dom Dinis, con un campanario de gran altura.
Las puertas laterales son de líneas simples y sin adornos. Corre a lo largo de las cornisas una interesante coleccion de canecillos de motivos clásicos románicos, destacando la incorporación de cabezas antropomorfas, temas zoomorfos y geométricos variados.