Todos
los viernes tiene lugar en Vila do Conde el mercado semanal, en las
instalaciones del Mercado Municipal do Engenheiro Duarte Pacheco.
Se
trata de un mercado al aire libre, animado y colorido en el que se pueden
adquirir todo tipo de productos, desde frutas y hortalizas de gran calidad
hasta ropa y calzado pasando por una gran variedad de alimentos típicos del Norte de Portugal, como embutidos
o pan.
Así narra José Saramago parte de su visita a Vila do Conde durante su Viaje a Portugal
Vila
do Conde tiene mucho que ver. Desde luego, es la única población, ciudad o
villa común, o aldea, que tiene una picota con un brazo armado de espada, figuración
de una justicia que no precisa que le venden los ojos porque no los tiene. Es
sólo un brazo, unido a un asta vertical, el fiel fijo de la balanza ausente. El
viajero se interroga sobre el sueño de aquel brazo y sobre lo que corta la
espada. La justicia será, pero enigmática.

La iglesia parroquial tiene un
portal manuelino atribuido a João do Castelo. La torre de campanas, es del
siglo XVII. Sobre el cuerpo de la iglesia, tanto le esconde y la apaga como la
sublima y valoriza; es, al mismo tiempo, es excesiva y complementaria. El
viajero, si tuviera opinión en estas cosas y fuerza en los brazos, la alfarería
a pulso y la dejaría a un lado como el campanile de Giotto con relación a la
iglesia de Santa María dei Fiore, en Florencia. Es una idea que el viajero deja
para la posteridad, si hay algún día dinero de sobra para gastarlo en estas
perfecciones.
Allá dentro nos falta que ver, el San Juan del siglo XVI que,
como patrón, tiene otra imagen en el tímpano de la portada, la Senhora da Boa
Viagem, del siglo XVI, que sostienen la mano derecha un lugre o algo como un
barco. Esta señora es la que guarda a los pescadores.
Texto del libro Viagem a Portugal (1995)
Edición en Castellano editada por Santillana S.A.
Traducción de Basilio Losada
El puerto de Vila do Conde es un agradable espacio para dar un paseo, en un bonito y tranquilo entorno, rodeados por una curiosa y bonita mezcla de edificios de diferentes estilos arquitectónicos.
El Convento de Santa Clara enmarca el conjunto desde su lado de levante, la monumentalidad de la residencia conventual destaca en la distancia.
En el conjunto destaca la réplica de una Nao Quinientista anclada en el puerto que complementa el Museu da Construção Naval, cuya sede se encuentra enfrente, en el edificio de la Alfandega Regia.
La Alfandega Regia, aduana real, se encuentra muy próximo a lo que eran los antiguos astilleros, donde se construyeron un buen numero de naves durante la época de los descubrimientos.
La capilla de Nossa Senhora do Socorro, del siglo XVI, con su cúpula y paredes blancas evoca al mediterraneo.
La iglesia Matriz de Vila do Conde es
un templo de construcción gótico tardía que incorpora elementos manuelinos,
barrocos y neogóticos.
La planta de la iglesia está compuesta
por tres naves y un transepto, con dos capillas y cabecera.
Su construcción recibió un fuerte
impulso con la visita del rey Dom Manuel a Vila do Conde en 1502, año en el que
se definió el trazado de la planta final y se creó un impuesto para la
financiación de la obra.
Destaca su pórtico, con abundante decoración,
cuya autoría se atribuye a João de Castilho, y la torre del campanario cuadrangular,
construida en 1573, es de la autoría de João Lopes O Velho.
Vila do Conde es una bonita ciudad del distrito de Oporto, capital municipal, ubicada en los márgenes del Rio Ave, cerca del mar, es un importante centro industrial, puerto pesquero y, cada vez más, destino turístico.
Los orígenes de la ciudad se remontan a un castro del siglo VIII, cuya población trasladarían los romanos a las tierras bajas alrededor de las laderas del monte.
Vila do Conde también fue poblada por los Suevos, durante los siglos V y VI.
Vila do Conde siempre tuvo una fuerte unión con el mar, que aumentó aún más con la construcción del astillero naval en la época de los Descubrimientos.
A inicios del siglo XIV se edifico el Monasterio de la Orden de Santa Clara, que propicio el desarrollo de la población.
Durante los siglos XV y XVI Vila do Conde vivió su apogeo, con el desarrollo del comercio marítimo, cambio que quedaría reflejado en la evolución urbanística y arquitectónica de la ciudad.
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| Monasterio de Santa Clara, Vila do Conde |
Entre su patrimonio destaca el Monasterio de Santa Clara con su Iglesia y Casa Conventual, pero también en otros monumentos como el acueducto de principios del siglo XVIII, la Iglesia Matriz del siglo XVI, la Capilla de Santa Catarina del siglo XV, las Iglesias de São Francisco y la de la Misericordia, la capilla de S. Roque y la de S. Bento, o el Castillo de São João Baptista, también llamado o Forte, en la desembocadura del río Ave, donde fue construido para proteger el puerto y la ciudad, y los astilleros navales de construcción en madera en la parroquia de Azurara, que se remontan a la fundación de la Nacionalidad portuguesa.
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| Iglesia Matriz de Vila do Conde |
Entre los yacimientos arqueológicos de la zona, destacan el Castro de São Paio, en Labruge, con los restos de una población pescadora prerromana así como el castro de Bagunte, ocupado desde el primer milenio a.C. hasta el siglo IV d.C.
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| Mirador de Nossa Senhora do Socorro |
Las playas de la región destacan por su belleza, y atraen cada vez a más visitantes visitantes en verano.
Vila do Conde es conocida por su artesanía, como el encaje de Bolillos, cuya tradición se remonta al siglo XVI, y que está debidamente registrada en el Museo de Encajes, y conservada en la Escuela de Encajes.
La artesanía local está representada en la Feria Nacional, celebrada entre julio y agosto.